Gestación en perritas y gatitas
- Wendy Torres
- 8 feb
- 2 Min. de lectura
La gestación es el periodo que transcurre desde la fecundación hasta el nacimiento de los cachorros. En perras y gatas, este proceso dura en promedio 63 días (±5 días), aunque puede variar ligeramente según la raza, el tamaño de la camada y las condiciones individuales de cada animal.
Durante esta etapa ocurren importantes cambios fisiológicos y hormonales que preparan el cuerpo para la maternidad. Hormonas como la progesterona —encargada de mantener la gestación— y la prolactina, relacionada con la conducta maternal, influyen no solo en el organismo, sino también en el comportamiento. Por ello, es normal observar modificaciones en el temperamento, los niveles de energía y la forma en que interactúan con su entorno.
A medida que el parto se acerca, muchas hembras presentan conductas innatas destinadas a garantizar la supervivencia de sus crías.
Conducta preparto más frecuente
Aumento del apetito: el cuerpo demanda más energía para el desarrollo fetal.
Elección o creación de un nido: comportamiento innato para ofrecer un lugar seguro a los cachorros.
Disminución de la actividad física: conservan energía para el parto.
Mayor necesidad de aislamiento o distanciamiento: algunas buscan tranquilidad y privacidad.
Vocalización o inquietud: puede reflejar incomodidad o los primeros signos de trabajo de parto.
Agitación o conducta exploratoria: relacionada con la búsqueda de un sitio adecuado para parir.
Es importante recordar que cada animal es un individuo, por lo que la intensidad de estos cambios puede variar. Un seguimiento veterinario adecuado durante la gestación ayuda a prevenir complicaciones y a asegurar el bienestar tanto de la madre como de los futuros cachorros.
Además, el acompañamiento de un profesional en comportamiento animal puede ser de gran utilidad para comprender mejor estas conductas y brindar un entorno seguro y libre de estrés durante este proceso.
Tips para acompañar este proceso
Brinda contacto afectivo y un ambiente tranquilo: las interacciones positivas favorecen la liberación de neurotransmisores como la dopamina y la oxitocina, asociados al bienestar y al vínculo social.
Reduce situaciones estresantes: el estrés materno puede influir en el desarrollo neuroconductual de los cachorros.
Prepara un espacio cómodo y limpio para el parto: esto le dará seguridad y facilitará la conducta de anidación.
Señales de alerta: acude al veterinario si notas…
Falta de apetito por más de 24 horas.
Secreciones vaginales con mal olor, color verdoso oscuro antes del parto o con sangre abundante.
Letargo extremo, fiebre o dificultad para respirar.
Contracciones intensas sin nacimiento de cachorros después de 30–60 minutos.
Intervalos mayores a 2 horas entre cachorros.
Ante cualquier signo inusual, la atención veterinaria oportuna puede marcar la diferencia para la madre y sus crías.
La gestación es un proceso natural y profundamente significativo. Con información, atención profesional y mucho respeto por sus necesidades biológicas, puedes ayudar a que tu compañera viva esta etapa con bienestar y seguridad.





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